Sri Lanka. Té, vida salvaje, playas y el trago amargo del viaje

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Las cuatro semanas en Sri Lanka fueron muy diferentes a todo lo anterior que venía viviendo. El país es pequeño pero vive un gran infierno desde hace ya mas de 30 años, entre playas paradisíacas, turismo de lujo, plantaciones de delicioso Té y una intolerante e interminable violencia étnica que tiene hoy por hoy al país al borde de la guerra civil. Sumado a esto me toco experimentar uno de los peores o quizás el peor episodio de mi vida de viajero y hasta diría de mi vida el cual contaré más abajo.

El vuelo desde Chennai duró sólo una hora y en el aeropuerto mismo encontré mi nueva diversión de niño inmaduro, andar con la bici adentro del aeropuerto hasta llegar al mostrador de la aerolínea y en el medio enervar a la seguridad del mismo mientras me escabullo entre la gente que va y viene con sus valijas.
Mi despedida de India fue muy emotiva. El encargado de sellar mi pasaporte con toda dulzura en su sonrisa me dijo : “ah, tenés visa de multiple entrada, vas a volver” a lo que conteste “por supuesto, voy a volver toda mi vida a India” y a lo que contestó “SI, POR FAVOR MR., VUELVA VUELVA!”. Fueron palabras dichas con un cariño y con un afecto que hasta me daba aún mas pena volver a irme de India una vez mas.
Por suerte el vuelo de esta extrañísima companía india, Air Sahara, no se cayó ni me cobraron sobrepeso por la bici y aterrizó en el espectacular aeropuerto de Colombo casi a las 00:00hs. Debido a que el mismo queda a 45 km de la capital debí quedarme a dormir en uno de sus rincones hasta que amaneciera y pudiera salir a pedalear.
Entre tanto tuve entretenidas conversaciones con el personal de seguridad del aeropuerto que no concebía cómo una persona podía venir en bicicleta desde Irán y no me dejaban dormir de tantas preguntas y recomendaciones para Sri Lanka.
El amanecer llegó a las 6 am y desperté congelado por el aire acondicionado. Arranqué en camino a Colombo, pero previamente aprovechando para pasar antes por el pueblito pesquero de Negombo que queda 30 km al norte de la capital. Un pueblito pintoresco de cientos de canales que atraviesan una espesa vegetación tropical y por los cuales se desplazan barquitos pequeños y barcazas pintadas de colores brillantes que contrastan con el verde de los árboles y el azul del cielo.
En la costa, sobre la playa los pescadores extienden uno al lado del otro mantos enormes llenos de pescaditos que ponen a secar al sol durante el día mientras los barquitos no paran de llegar desde alta mar uno tras otro a las costas.
Luego seguí camino a Colombo y empecé a percibir los primeros indicios de un tráfico que sería una pesadilla constante por el resto de los días, el carácter relajado de la gente, el super intenso calor tropical y la constante e inminente deshidratación del cuerpo fueron parte de las primeras sensaciones de este nuevo país. Entre todo esto se desenvuelve la vida diaria con gente que normalmente va y viene del trabajo.

Colombo es una ciudad simplemente horrible, no tiene nada de nada para visitar, es un caos infernal de tráfico inefable, arquitectónicamente no tiene carácter alguno, es todo una aglomeración de horrorosos edificios dispares que nada tienen que ver el uno con el otro y de pésimo horroso “diseño”. Lo único que salva a la ciudad es que está extendida a lo largo de su maravillosa costa sobre el océano índico y los atardeceres en la misma son dignos de ser apreciados cada día. Sumado a todo esto es una ciudad muy peligrosa por el constante riesgo de atentados por parte del LTTE y la ciudad esta atiborrada de puntos de chequeo donde la policía y el ejército armados hasta los dientes en bunkers en plena ciudad detienen al azar centenas de autos durante las 24 hs del día para chequeo de explosivos.

From Viajero solitario

Porque Sri Lanka, a pesar de su atmósfera relajada y de aparentar ser tranquilo, no lo es. En su historia, han sido primero colonia portuguesa, luego holandesa los cuales la llamaron Ceylán y por supuesto como en el resto del sub continente, unos mas de doscientos años de colonia inglesa, los cuales la llamaron Ceylón, hasta 1948 cuando obtuvieron su final independencia (un año mas tade que India cuando el Raj británico terminó de retirarse del subcontinente). El país está habitado principalmente por sinhaleses (los primeros habitantes que llegaron de India en el S. IV y V), los tamiles (de origen indio llegando mucho mas tarde y que conservan sus costumbres) y musulmanes, siendo los primeros la mayoría con el 74% de la población.
Nunca vivieron en paz entre ellos y hace unas décadas se formó el LTTE (Liberation Tigers of Tamil Eelam o Tigres de Liberación de Tamil Eelam). Un grupo armado que comenzó a clamar por la independencia de la región norte y noreste del país la cual llaman Eelam, habitada 100% por tamiles.
El conflicto fue creciendo y creciendo y como todo espiral de violencia cada vez se fue volviendo mas violento. Entre los sinhaleses y los tamiles, tambien esta la minoría musulmana que extrañamente llegó hasta tan lejos y que también cae dentro del conflicto. El resultado es una violencia espantosa y miles de personas que mueren matándose entre ellas. El ejército del pais azota violentamente y hostiga fisica y psicológicamente las regiones tamiles, las cuales, dicho por todos los viajeros, es una de las zonas donde la gente es de lo más humilde y buena; y por el otro lado el LTTE no deja de producir terribles atentados con bombas en Colombo y en otros puntos neurálgicos de influencia.
Se preguntarán qué fui a hacer a Sri Lanka entonces! Bueno, lo cierto es que dentro de todo este conflicto, si bien tiene sus riesgos ir al país, el LTTE (expresamente) jamás en su historia involucró extranjeros en su lucha y de hecho son muy cuidadosos porque jamás han atacado zonas ni lugares que involucren turistas o viajeros.
De todas formas hay que tener cuidado porque bueno, uno no debe estar en el momento incorrecto en el lugar incorrecto y es por eso que muchos viajeros y turistas ni siquiera se detienen en Colombo, van directo del aeropuerto a los destinos de interés ya que las distancias dentro del país son muy cortas e ir desde el aeropuerto hasta la primera playa paradisíaca son sólo 100 km.
Me quedé el primer día en Colombo por suerte en un alojamiento muy lindo en una mansión colonial de los años 20 sobre la costa y desde la cual podía ver el mar desde la habitación o desde su hermoso balcón/pórtico.(nada mal por 5 usd)
Al dia siguiente comenzó el exhaustivo recorrido que seguiría los próximos días.
Comencé en Colombo y me lancé a cruzar el país de costa a costa por el centro, donde se encuentra la región de la producción del Té. El camino me llevó el primer día, por un camino de constante y progresivo ascenso hacia Kandy, donde comienzan las montañas. Un camino que comenzó siendo bien tropical, podía detenerme cada 200 mts en los puestos del camino a comerme un ananá que venden enteramente pelado y cortado listo para comer por unos 20 centavos. El resultado fue comer unos 11 ananás enteros en un día cuyo dulce era un almíbar que estimulaba constantemente mis sedientas papilas. El idioma sinhales es lisa y llanamente IMPOSIBLE y los carteles ilegibles. El calor tropical fue un factor de incidencia que comenzó a hacerse notar en el camino pero que decreció a medida que ascendía en altura. Kandy a sólo unos 500 mts de altura sobre el nivel del mar es un pueblito que no es nada especial pero que marca el comienzo de uno de los paisajes mas hermosos que visité en el mundo.
Pasé la noche en Kandy y emprendí el segundo día con un serio y exhaustivo ascenso al pueblo de Nuwara Ellya. No es tanto la dificultad del mismo ya que es casi todo asfalto, sino el largo y el gran desnivel. En apenas 77 km hay que remontar un desnivel desde 500 mts hasta 1900 mts. 1400 mts de trepada es un desnivel monstruoso para un día de pedaleo. Pero mi alto entrenamiento en los meses previos en las montañas y en caminos nefastos hicieron posible que hiciera estos en un día largo aunque duro. El camino fue muy empinado casi en su totalidad. Trepé casi sin parar por 9 hs seguidas, el clima fue empeorando a medida que ascendía y la temperatura descendiendo. Por momentos no se veía absolutamente nada ya que las nubes chocaban contra la montaña y dejaban un ambiente gris en el cual no veía m|s de 5/10 metros delante mío. Casi 5 hs de la trepada extenuante fueron bajo una lluvia infernal que me dejó totalmente empapado en temperaturas que alcanzaban apenas los 9 C, algo que da la magnitud de la influencia de la altura ya que Sri Lanka es un país 100% tropical donde hacen 30 C de promedio todo el año. A pesar de esto fue una experiencia muy intensa, sentir el calor intenso del cuerpo y los músculos en movimiento pero el frío del agua sobre la piel, la nariz, las manos y los pies fríos y el resto hirviendo. Fue por eso que no podía detenerme a descansar por mas de 5 min, porque si mi cuerpo se enfriaba seguro me iba a enfermar del frío. Hubo un gran sector de camino en construcción el cual me tocó atravesar en corrientes de lodo que me empantanaban la bicicleta y me llenaban los pies de barro y piedras.
Pero por encima de los 1600 mts comienza un sector simplemente mágico donde uno se encuentra por encima de las nubes que se entremezclan entre las cumbres suaves de montañas verdes de espesa vegetación. Desde este punto hasta Nuwara Ellya el camino es ultra sinuoso y uno se desplaza entre colinas bellísimas de un color verde intenso, MUY PERO MUY INTENSO, es como pedalear en un jardín natural en la montaña. Finalmente había alcanzado la region del Té. El espectáculo es maravilloso, estas montañas parecen cubiertas por un pullover de lana! Porque a diferencia de tantas montañas verdes que hay en el mundo, la planta del Té produce un efecto visual rugoso que se asemeja notablemente a un tejido de lana. A este bello efecto visual y cromático tambien se le suman los surcos marrones y profundos que se zanjan irregularmente como un trazado geométrico formando los caminos por donde circulan las mujeres recolectoras de las hojas, con sus coloridos vestidos, sus canastas en la cabeza, su piel trazada por los surcos profundos que el sol deja en sus rostros con el tiempo.
Un verdadero jardín natural, mirar a mi alredor, ver las nubes debajo mío haciendo de techo blanco e irregular que llena los vacíos entre las cumbres, las montañas con su gran pullover, la fuerza de lluvia y un día gris que con su bello tono neutro hace resaltar sobremanera la intensidad del verde del Té y hace vibrar la retina al ver los estridentes colores de las flores mas bellas y exóticas en los bordes del camino.
Nuwara Ellya es un mundo aparte, a 1900 mts de altura rodeada por estas increíbles colinas de Té y con una temperatura muy amena, hace que uno se olvide que está en un país absolutamente tropical. Llegué casi de noche y con un dolor muscular terrible, y ni bien me detuve tuve que abrigarme para no congelarme. Pero aquí por primera vez, probé el elixir del país. El famoso y venerado mundialmente Té de Ceylón! Efectivamente, el Té más delicioso y extraordinario que probé en mi vida, se volvió una adicción incontrolable. Un Té detrás de otro, un sabor único e ingualable! Había tomado delicioso Té durante todo mi viaje, ya que Medio Oriente y Oriente son famosos por el mismo y en toda la región se puede tomar muy rico Té. Hace 6 años había probado el otro Té famoso, el Té de Darjeeling cuando estuve en dicho pueblo en India. Pero el Té de Ceylón es de un sabor que estimula hasta lo más profundo del paladar. Al tomar Té luego de salir de Sri Lanka sabía que sentiría la misma horrible desilusión que sentí cuando tomé el primer cafe al salir de Colombia. Una sensación de insatisfacción total.
La mañana siguiente me despertó con un sol radiante y con un cielo celeste impecable y habiendo recuperado energías seguí camino hacia la costa Este. Este tercer día de clima perfecto y claridad total fue todo lo opuesto al anterior, no sólo por el clima sino porque fue milagrosamente un día de 9 hs pero de bajada completa!!!! Un sueño hecho realidad!. Saliendo de las montañas y en camino a una espesa y vigorosa selva tropical el espectáculo era impactante. Pasé por los hermosos pueblos remotos de Ela, Bandarawela, Welawaya, el verde y el azul hacían desbordar mis ojos. El horizonte era chato y plano, la selva en el infinito y mi vista inmediata solo montañas frondosas de Té y de plantaciones de arroz aterrazadas en la pendiente.
Fue en este descenso cuando sufrí el peor golpazo del viaje. Venía en descenso, no muy rápido como habitualmente lo hago en los descensos, pero a unos buenos 34 km/h. Venía despacio porque venía sumido totalmente en la absoluta belleza del paisaje y en mis pensamientos, realmente prestando muy poca atención al pobrísimo asfalto. Cuando de repente sin darme cuenta mordí la banquina la cual estaba toda dentada en una serie irregular de pozos. La rueda delantera se trabó en uno de ellos y la rueda trasera se levantó en el aire girando sobre la primera y saliendo yo catapultado como Superman en el aire y aterrizando crúdamente en el caliente asfalto con mi costillas y mi brazo derecho al menos 3 mts mas adelante. Una de esas caídas que uno sale muy raspado pero ileso pero que de otra forma me hubiera roto todos los huesos. Me llevó unos 10 minutos secarme la sangre del brazo y poder rotar el codo para levantar la bici. Seguí camino, un poco mas atento y menos sumido en el paisaje. A medida que seguí descendiendo el calor se iba haciendo nuevamente más y más intenso, había vuelto finalmente al trópico.
Durante estos últimos dias y transitando por estas aldeas remotas de montaña y luego por la selva y gracias a la vida el tráfico suicida del país había aminorado. En mi primer día en menos de 20 km de andar comprendí que el tráfico era lo mas terriblemente peligroso de Sri Lanka y el nombre de una marca “Lanka Ashok Leyland” se tatuaría en mi espíritu como objeto de mi odio, mi impotencia y mi desesperación! El mismo es el nombre de la única marca que fabrica el 100% de los buses de Sri Lanka. Un bus que lleva el nombre de la marca delante en la parrilla y detrás en la tapa trasera. Uno detrás de otro, incesantemente, estos son los autobuses de la muerte con un diseño aterrador, una caja metálica de metal pintada de colores tropicales y con ventanas ínfimas, un motor que se escucha desde 50 metros atrás y cuyo rugir altera el sistema nervioso, una bocina solo comparable al barritar del más terrible de los elefantes salvajes en el odio, que estoy seguro que hizo disminuir mi capacidad auditiva varios puntos, un escape que emana el más endemoniado de los tóxicos pulmonares y sobre todo al mando de alienados conductores que salvajemente azotan los caminos sin seguir la mas mínima norma que me afeitaban odiosamente. Luego de un mes en el pais concluí que para obtener la licencia de conducir en Sri Lanka, aparte de saber poner la primera y pisar a fondo y zigzaguear indiscriminadamente por las rutas, hay que presentar certificado de demencia aprobado y emitido por la sociedad de psiquiatria del pais!!!!!
Me encontraba en el pueblo de Moneragala y me detuve a dormir para luego seguir en un dia infernal. El camino desde este pueblo hasta mi destino, Arugam Bay fue un camino de descenso a los infiernos. Ni bien salí del pueblo me interné en una espesa jungla, el tráfico paso a ser casi inexistente, el calor era tal que se asemejaba a haber entrado a una caldera de vapor en funcionamiento. Si bien las matorrales de espesa selva me protegían casi siempre del abrasivo sol, el efecto de compresión del vapor tropical sobre el cuerpo era abrumante. Los sonidos fascinantes, miles de millones de bichos de todo tipo me rodeaban mimetizados en la profundidad de los matorrales. En el camino se me cruzaban unas intimidantes viboras verdes fluorescentes de no menos de un metro y medio o dos de largo por las cuales debia detenerme y esperar. Los pájaros mas exóticos que vi en el mundo, los reptiles, las víboras, todo conformaba este espectacular escenario natural de sonidos sin igual. Lamentablemente todo esto no puede vivir en la paz total a pesar del silencio y el sonido de los animales. Durante los 100 km del dia cada 400/500 mts en la selva y mimetizados casi hasta el invisible y en silencio entre los animales, había dos militares armados hasta los dientes. Me estaba acercando a una de las zonas de conflicto y la presencia armada por parte del ejército en la selva es total. Así y todo, como yo era el único limado en bicicleta por la selva, se acercaban con enormes sonrisas a saludarme y preguntarme cosas mientras me bamboleaban sus ametralladoras como si fueran de juguetes.
Cuando sólo me faltaban unos 15 km para llegar a Arugam Bay empecé a notar una pronunciada disminución en mi capacidad muscular y un inminente ascenso de temperatura corporal que ya no podía frenar con el poco agua que me quedaba.

A sabiendas decidí ir a Arugam Bay fuera de temporada en época de monsones (fenómeno climático de Asia que trae vientos y lluvia). Es el mejor lugar para hacer surf de Sri Lanka y con las playas mas extensas. Para cuando llegué a Arugam Bay luego de 4 días duros de pedalear 500 km, estaba ya sufriendo un horrible golpe de calor. El tiempo estaba nublado pero abrumante del calor. Me alojé en una cabaña montada sobre troncos en la playa y mirando al mar, pero mucho de esto no pude ver durante 4 días. El golpe de calor hizo que por estos 4 días no pudiera mover el más mínimo músculo y volara de fiebre. Un golpe de calor es una condición que puede tener consecuencias muy serias. Lo que ocurre es que por exceso de calor, sobrexposición y falta de hidractación el cuerpo pierde su capacidad de sudar, lo que lo transforma literalmente en una bomba de calor que al no poder explotar liberando el calor, implosiona. También se lo conoce como efecto rompe huesos y efectivamente esto fue lo peor. Mi primer día lo pasé con 40.5 C de fiebre, delirando y con espantosos escalofríos. El segundo bajó a 39.5 y el tercero a 38.5 para el cuarto finalmente estar estable. Durante estos días sentía que cada uno de mis huesos había sido molido a polvo y prácticamente no podía moverme al punto de tener que hacer pis en una botella porque no me podía parar. Sólo me quedaba esforzarme para tomar litros y litros de agua y jugos hidratantes. Durante estos días de fiebre por los cielos no sudaba ni una gota, era espantoso. El cuarto día cuando finalmente me estabilicé fue producto de 3 hs continuas de no parar de sudar. El cuerpo finalmente se había equilibrado. En Arugam Bay no había nadie, ni un viajero. Sólo locales y algunos empleados de ONG’s que todavía están en la zona ya que este fue uno de los pueblos que fue hecho trizas por el tsunami del 2004. Una de estas personas era Chandra, una estadounidense que lleva 6 meses viviendo allí y que fue la persona que me muy dulcemente me cuidó todos los días en los que estaba devastado en la cama debajo del mosquitero.

Los días luego de que salí de la cama los tuve que necesariamente usar para recupera la enorme cantidad de energía perdida durante tantos días. Fueron de lluvia sin parar, el mar muy revuelto y el pueblo parecía un pueblo fantasma. La atmósfera del lugar era enrarecida. En este pueblo se mezclan sinhaleses, tamiles y musulmanes y la gente anda siempre muy susceptible. Los días grises, la calle de tierra principal toda embarrada, los vestigios del terrible desastre del tsunami, todo le daba al lugar un aspecto ténebre. A pesar de que la playa es bellísima y el mar hermoso. La vida salvaje en toda esta parte de la isla es fascinante, hay bichos de todos los tipos y colores, pájaros de colores y cantos surrealistas, reptiles, cocodrilos, elefantes, etc. Pero fue en esta semana donde viviría el episodio más negro de mi vida de viajero.

La noche del viernes 15 de diciembre luego de cenar con los pocos que éramos en “beach hut” el lugar donde me alojaba, me fuí a dormir a mi cabaña a eso de las 22hs. Las cabañas están directamente sobre la playa alejadas unos 50 mts de la zona de restaurant y recepción que están sobre el camino y están cercadas por un cerco muy simple de maderitas que hacen sólo de división virtual de terreno. Durante la noche el lugar es una boca de lobo. El predio tiene unas luces ténues y alrededor sólo se ve negro y sólo se escucha el romper fuerte de las olas unos metros más adelante. Mi cabaña, constaba de dos habitaciones, una pegada a la otra, la mía y la de Chandra y elevada unos 3 mts sobre troncos, unos metros detrás de la nuestra había otras pero sobre la arena.
Llevaban tres días seguidos de lluvia torrencial, el silencio solo era roto por la lluvia y las olas y los bichos, y fue en este lugar cuando en la madrugada del sábado 16, desperté exaltado por unos alaridos de desesperación desgarradores en medio de este silencio. Salté de la cama instantáneamente tratando de despertarme y reaccionar mientras los gritos desesperados no paraban y yo gritando WHAAAAT WHAAAATTT???? (QUEEE QUEE). Era Chandra desde su habitación. Salgo al pequeño balcón por la ventana y camino los 3 pasos hasta su puerta y a manera de estampida sale un hombre (srilankano) en cuero y ropa interior y con su sarong (túnica tipo pareo que usan los hombres ) en las manos me empuja violentamente y me tuve que colgar de la baranda para no rodar por las escaleras hasta el piso, miré para atrás y vi su cuerpo corriendo a toda velocidad en la oscuridad de la playa y perderse entre las sombras mientras yo le gritaba violentamente. Me levanto y salgo corriendo a ver Chandra que estaba en un terrible estado de shock semi desnuda y temblando desesperadamente, la cubrí con una manta y la abracé para tratar de tranquilizarla, sus ojos estaba desbordados, me miraban pero no veían, su temblor me desesperaba y seguía intentando de tranquilizarla. Mi corazón latía a mil por hora y ni ella ni yo podíamos parar de temblar. El criminal este había entrado por su ventana y estaba ahorcándola con el sarong y a punto de violarla fue ahí cuando empezó a gritar y el tipo seguramente no contaba con que yo estuviera durmiendo en la habitación contigua.
Fue algo simplemente terrible, horrible, espantoso, y luego de eso, Chandra se cambió de habitación junto con otra persona y yo volví a la mía. Cuando me acosté no podía pegar un ojos, los gritos, esos terribles gritos, no podía parar de escucharlos, la sombra de ese bastardo desvaneciéndose impunemente entre las sombras no salía de mi mente. Durante todo el resto de los días cada noche era una tortura volver a dormir y aún hoy por momentos vuelven en flashes y me ponen la piel de gallina y creo que no fue real.

Dos días luego de eso y luego de una semana negra no podía soportar más esta atmósfera enrarecida del lugar, ya estaba fuerte físicamente y me fui de allí. Era casi todo energía negativa, el clima, la situación, la soledad del lugar, el aspecto de devastación reciente….no lo toleraba más y el episodio fue tan traumático que hasta deseaba poder irme lo antes posible de Sri Lanka.

A pesar de todo seguí las dos semanas que siguieron y por suerte lo hice a pesar de mi desgano ya que me sirvieron para disfrutar más del país, conocerlo más profundamente y poder reinvindicarlo en mi experiencia. Luego de Arugam Bay entonces marché en camino a las zonas no afectadas por el mal tiempo. Parece mentira pero sólo 100 km de distancia y el clima se transformó en radiante, con un sol hermoso, un cielo azul y fue durante toda mi travesía bordeando la costa sur donde me vi rodeado por el paraíso. Todo el camino de mis últimas dos semanas fue siguiendo una ruta al borde de playas de arenas blancas, palmeras super altas y esbeltas que se arquean sobre las playa y un mar de manchurrenes verde esmeralda y turquesas en todos los tonos. Este paisaje idílico inmediatamente cambió mi humor y mi predisposición hacia todo. En esto días me di cuenta que los srilankanos son gente super dulce, muy curiosa y muy educada sobre todo y que a mi pasar con la bici cada persona me decía GOOD MORNING ( buen día ) con una hermosa sonrisa. Y es que esto no viene de cualquier lado, Sri Lanka es un país pobre pero no hay miseria extrema y ostenta orgullosamente su alto porcentaje de alfabetización, 91%, uno de los más altos en todo Asia.
Son gente mayormente linda con rasgos bien tropicales. Los hombres son pura fibra y las mujeres son delgadas y con hermosa silueta vistiendo vestido floreados y muy coloridos y caminan con paraguas en los días soleados para protegerse del sol. Su piel es marrón chocolate bien oscura y sus dulces y tímidas sonrisas descubren dentaduras perfectas de dientes grandes parejos y bien blancos que parecen fluorescentes al contrastar con el color de su piel. Su pelo es eterno, nunca se lo cortan y lo llevan pulcramente trenzado y atado con flores frescas del dia llegando hasta debajo de la cola.
Otra de las cosas que me sorprendió maravillosamente de Sri Lanka fue la increíble cocina del país. No tenía muchas expectativas realmente y viniendo de un arco iris culinario en el sur de India no esperaba mucho. Pero la comida de Sri Lanka es DELICIOSA! Los currys de pescados, los mariscos, las verduras, todo se combina en una cocina de platos que estimulan los sentidos con su intenso sabor! Los pescados son suaves como una manteca y no hay que morderlos para deshacerlos, los langostinos a sólo 5 usd el kilo se volvieron mi peor adicción junto con el Té.

Durante este trayecto me detuve en los paraísos de Tangale, Midigama, Unawatuna e Induruwa y entre medio de los mismos, en la ruta podía darme el lujo de pedalear, detenerme en el idilio en cualquier tramo que lo ameritara, meterme al mar transparente con mi ropa de ciclista, refrescarme deliciosamente para luego seguir pedaleando. Fueron realmente días bellísimos, soñados y que compensaron por los 10 días negros que había pasado. La navidad llegó en mi parada por la hermosa bahía de Unawatuna donde pasé 4 días con gente muy buena y fue el lugar perfecto y tranquilo para pasar navidad, con una cena inolvidable de un pescado sabrosísimo servido de lujo, langostinos, currys de todos los colores y una atmósfera hermosa brindada por las luces de las velas, el sonido del mar y el clima tropical.
Aquí también como en todos los pueblos anteriores sobre el mar, los locales no dejaban de contarme las terribles y escalofriantes historias de la catástrofe del tsunami. Realmente ponene la piel de gallina. Las historias de gente que se encontraba familiares, vecinos, amigos apilados muertos de a decenas por las calles cuando el agua había cedido. Las casas y todo lo material destrozado. Muy muy fuerte.
El 26 de diciembre fue el segundo aniversario desde la catástrofe y fue un homenaje mágico. Por todo el pueblito en las calles oscuras se encendieron velitas una al lado de otra en los bordes de las calles, hasta llegar al mar donde se arrojaban las velitas encendidas flotando en pequeños barquitos. El escenario fue muy emotivo, la noche oscura y miles y miles de velitas flotando encendidas en el mar al igual que en las calles.
La naturaleza en Sri Lanka nunca deja de hacerse sentir a flor de piel, através de flores exóticas de colores increíbles, cantos de pájaros extrañísimos, monos fascinantes, y atardeceres de ensueño. Todo esto para uno, ya que hubo muy pero muy pocos turistas y extranjeros en esta temporada debido a los últimos atentados del LTTE que los ahuyentó a todos y a pesar de que eso sea malo, el lugar se transforma en mucho más paradisíaco cuando no hay el exceso de turistas que habitualmente llega para destrozarlos.
Mi camino de vuelta a Colombo fue siguiendo toda la costa siendo los últimos 60 km de un tráfico brutal. Fue en este tramo donde, en detrimento de mi total convicción en la no violencia, sentía profundos deseos de tener una BAZOOKA para volar por el aire a cada “Lanka Ashok Leyland” que furiosa y salvajemente me pasaba. Creo que pude evitarlo ya que el almíbar de los infinitos mangos que me iba comiendo en el camino me compensaban con su exquisita dulzura.
Así terminaron mis días en Sri Lanka, con una muy relajada vuelta a Colombo donde pasé la última noche disfrutando de un previo atardecer fabuloso sobre el índico.

Sri Lanka a pesar de semejantes conflictos y lugares complicados es un lugar fascinante y paradisíaco que no hay que perderse y es el lugar que eligiría para volver a sólo tirarme a hacer nada en el idilio, donde uno puede experimentar la vida salvaje de la flora y la fauna a flor de piel en todo momento. La gente es mayoritarimente muy buena y muy educada y eso hace muy bien.

Partí en plena madrugada en mi vuelo de Sri Lankan Airlines hacia Bangkok, donde estuve los últimos días y donde vine a encontrarme con una vieja amiga de Australia para pasar año nuevo en compañía de amigos y en un país que visito ya por cuarta vez. Ya voy en camino a Hong Kong y luego a China…..

Desde aquí les escribiré con mis fuertes y nuevas impresiones en esta cuarta vez en Tailandia.

LES DESEO A TODOS Y A CADA UNO DE UDS QUE ME VIENE ACOMPAÑANDO Y APOYANDO DESDE YA HACE 10 MESES EN ESTA TRAVESIA DE VIDA LO MEJOR PARA ESTE AÑO QUE COMIENZA !!!
MUY FELIZ AÑO NUEVO, GRACIAS A TODOS POR APOYARME, SEGUIRME, LEER ESTAS EXTENSAS HISTORIAS Y HACERME TANTO BIEN CON LO QUE ME DICEN!
Nico !

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14 thoughts on “Sri Lanka. Té, vida salvaje, playas y el trago amargo del viaje

  1. Nico,
    Que tengas un 2007 excelente lleno de cosas nuevas y sueños hechos realidad.
    Gracias por permitirme soñar junto con vos.
    Un beso enorme

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  2. Hola Nicom Feliz año,estas muy lindo con tus rastas ahora cuando te vea tu ahijada me va pedir la mato , te mandamos un beso grande mamina, pichi claudio y nosotras CUIDATE!!!!!

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  3. Nico:

    muy muy feliz año !!!!! Espero que sigas poder yendo adonde quieras, y que nos sigas contando todo, con tu manera tan humilde y humana de hacerlo.

    Espero que lo del golpe de sol ya se te haya pasado, y que el tema del mal asunto ya no se te aprezca en sueños.

    Estoy alucinado por la playas que hay por ahí… Pregunta un compañero mio de laburo de donde carajo sacás la guita para hacer todos esos viajes 🙂 (sería bueno des la receta, que mas de uno te envidiamos sanamente)

    Una cosa mas: el feed (RSS) de tu blog dejó de funcionar, no sé por que.

    Un gran abrazo !!

    Germán (iccc.blog@gmail.com)

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  4. que vida tan interesante… que fotos tan mas increibles… que padre manera de escribir…. y por si fuera poco, que guapo y sensual eres. espero cruzar camino contigo algun dia de mi vida

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  5. Hola buen dia hoy y todos los ke vengan …Me fascine con las fotos y tu historia .. Gracias por mostrarme SRI LANKA ..Saludos desde SINALOA MEXICO

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  6. Por casualidad he tenido la suerte de encontrar este maravilloso blog. Afortunadamente soy una gran apasionada de la lectura, afición que me ha llevado a ''conocer''lugares tan maravillosos como Nuwara Eliya. Y también puede que se deba a mis ansias por conocer el mundo y sus lugares mas escondidos. Me en cantaria poder llegar a realizar un viaje a Sri. Lanka Aunque como bien explicas, es un país con un lado amargo.
    Me a encantado tu blog, y no dudare en seguir leyendo sobre tus aventuras.
    Un saludo

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